Utilizamos cookies propias y de terceros para el análisis de la navegación web y mejorar la experiencia de usuario.

Al hacer clic o navegar, aceptas que recopilemos información.

ESTOY DE ACUERDO
+ INFO
  • pantano guadalest Entorno

    Benimantell. Dónde dormir y qué ver

    Benimantell escapada fin de semana Hotel Vivood
    Tiempo de lectura: < 1 minuto

    Este pequeño municipio de montaña situado en la provincia de Alicante con apenas 500 habitantes, está lleno de atractivos.

    Pese a no ser tan conocido fuera de la Comunidad Valenciana, es una fantástica opción para el turismo. Especialmente para el turista que busca no sólo planes culturales y de ocio sino rodearse también de un entorno equiparable en belleza.

    Para conocer mejor Benimantell y todo lo que ofrece a quien se acerca a descubrirlo, comenzaremos por el principio: su historia.

    Los orígenes de Benimantell

    Es alrededor del año 1249 cuando se funda oficialmente Benimantell. Por aquel entonces este municipio situado en la subcomarca del Valle de Gualadest era una alquería de origen musulmán.

    De hecho, el nombre de Benimantell es uno de los muchos topónimos árabes registrados en muchas localidades del país que comienzan por Beni-. Otros buenos ejemplos en la zona norte alicantina son Benilloba, Benitachell, Benisa o, la más conocida, Benidorm.

    Haciendo un gran salto en la historia, llegaríamos al año 1609, en el que fue repoblada por cristianos venideros de Aragón. Tras esta etapa de estabilidad, el aumento de la población fue creciente, con un pico de 1.012 habitantes en el siglo XVIII.

    La emigración que sufrieron en el siglo XX hacia la capital de la provincia hizo bajar su población hasta el número actual. Pero eso no quita que se trate de una villa animada y con mucha actividad.

    Todos estos sucesivos cambios han llevado a Benimantell a ser lo que es hoy en día, y a su gran riqueza patrimonial y gastronómica.

    El entorno privilegiado de Benimantell y el Valle de Guadalest

    Como hemos dicho, Benimantell es un pueblo de montaña, algo que le confiere un entorno natural único. Se haya dentro del Valle de Guadalest, junto a uno de los conjuntos montañosos más emblemáticos de la Comunidad Valenciana: la sierra de Aitana.

    Valle de Guadalest en Alicante

     

    Gracias a situarse en este enclave, rodeado de montañas y a su altitud, Benimantell puede presumir de poseer un microclima singular. Durante los inviernos las temperaturas son ligeramente más gélidas que en la zona de costa. Y en los veranos, sin embargo, las temperaturas son mucho más suaves, por lo que se disfruta de un clima de lo más agradable.

    Otro de sus puntos fuertes es el alto valor que le ofrecen sus aguas, con distintas fuentes, como la Font del Molí. También sus nacimientos de agua subterránea, como la Font de l´Arc, un acuífero cuyas aguas van a parar al río Sella.

    Lo más típico de los restaurantes de Benimantell

    En un bello rincón como este no pueden faltar los buenos platos.

    Los alrededores de Benimantell están dedicados a la agricultura, destacando los cultivos de almendros y olivos. Así pues, en la gastronomía local tienen un papel principal estos dos alimentos, especialmente en la repostería.

    Los dulces típicos son:

    – los pastelitos de almendra (en valenciano pastissets d´ametlla)

    – las tortas cristinas, un tipo de bizcocho fino a base de almendra

    – los almendrados, pastas típicas de la cocina judía sefardí

    – los carquiñoles o rosegones (carquinyoles en valenciano), pastas secas con almendra, que se consumen en Cataluña, Baleares, Aragón y Valencia

    Carquiñol

    Carquiñol

    Y si hablamos de platos salados, los guisos de cuchara cocinados a la manera tradicional son un verdadero manjar. Algunos de los más representativos son:

    – la olleta de blat, un plato de invierno a modo de cocido pero con base de trigo y alubias

    – los minjos o minxos, empanadillas rellenas de verduras y hierbas, como las acelgas o el diente de león, y gambas de río

    – la borreta, un guisado con patatas, ñoras, espinacas y algún tipo de pescado salado como bacalao o melva

    Las celebraciones que no te puedes perder

    No hay mejor excusa para visitar Benimantell que hacerlo durante alguna de sus fiestas, y de paso probar su amplia y deliciosa gastronomía.

    Si queremos unir las dos cosas, la mejor ocasión es hacerlo en la Semana Gastronómica de la Olleta de Blat.

    Este acontecimiento se lleva a cabo durante 9 días en el mes de noviembre, cuando comienza a refrescar y apetece ya un plato caliente. Para la ocasión, los restaurantes de Benimantell ofrecen menús en los que destaca este plato, pero también otras recetas llenas de tradición.

    La Plaza Mayor del pueblo vive estos días de intenso trasiego y alegría con el aroma de las ollas que inunda todo Benimantell.

    Otra buena oportunidad para acercarse a Benimantell es durante las Fiestas de la Juventud, entre el 8 y el 12 de agosto. Se festejan en honor a San Llorenç con procesiones, comidas populares y los tradicionales correfocs, donde un grupo de personas desfila con fuegos artificiales.

    Las fiestas patronales tienen lugar en el mes de octubre, y son también conocidas como Fiestas de Octubre. En ellas las actividades se suceden sin parar: procesiones, pasacalles y música a cargo de distintas orquestas amenizan la fiesta.

    Lugares de interés

    El casco urbano está formado por pequeñas calles estrechas y empinadas, como la conocida como Trencacames (rompepiernas). Desde sus pintorescas calles se ofrecen vistas al azulado embalse de Guadalest y al amplio valle que lo rodea.

    La iglesia parroquial, erigida en este caso en honor a San Vicente Mártir, sigue siendo el centro de la población. Se encuentra en la plaza principal, donde también tiene su sede el Ayuntamiento.

    Dónde dormir en Benimantell

    Después de tanta actividad también es necesario encontrar un buen lugar en el que relajarse y poder conciliar el sueño.

    Si lo que deseas es poderlo hacer en plena naturaleza, rodeado de las montañas que envuelven la zona, tu hotel se llama VIVOOD.

    hoteles sostenibles ecologicos Hotel VIVOOD

    Es un hotel de fácil acceso, al que se puede llegar por la carretera que va de Guadalest a Alcoy, pero alejado del ruido.

    Un hotel destinado a la relajación total, dotado de todas las comodidades y ubicado en un paraje excepcional. En medio del valle de Guadalest, formado por suites y villas de lujo con grandes ventanales panorámicos para disfrutar del paisaje.

    Refrescarte en una piscina infinity privada o disfrutar de una sesión de masaje pueden ser el complemento perfecto de relajación.






    DEJA UN COMENTARIO


    ENVIAR